El lenguaje no es inocente | El Blog de José Alberto Díaz-Estébanez León

El lenguaje no es inocente

Jul 23, 2012

El lenguaje no es inocente

Cuando la crisis es “desaceleración económica”, cuando los recortes sociales son “reformas estructurales”, cuando los rescates son “inyecciones de capital en condiciones favorables”, cuando en definitiva se pervierte el lenguaje de manera que se olvida aquella máxima de “llamar a las cosas por su nombre”, llega un momento en que se pierde toda noción de la realidad porque, no siendo verdad, nada es del todo mentira: De Guindos no es calvo, sino que tiene “suspensión temporal de cobertura capilar”.

Aún recuerdo una tronchante y antológica definición en este sentido empleada para esquivar el término divorcio en los entonces todavía no tan deteriorados entornos de la Casa Real, definiendo la separación entre la Infanta Elena y Jaime de Marichalar (¡quién iba a decir entonces que este sería el yerno “menos malo”!), nada más y nada menos como “cese temporal de la convivencia matrimonial”. No es que tenga mucha importancia, porque en realidad todos entendimos exactamente de lo que se trataba, y no era precisamente que los Duques de Lugo se iban de vacaciones “tú a Boston y yo a California”.

La cuestión es que hemos pasado de buscar la forma más adecuada de decir las cosas (aquello de ser “políticamente correctos”) a intentar disfrazar la verdad de una forma cada vez más descarada y descarnada, de manera que la consecuencia es que tarde o temprano la puñetera, persistente y muy tozuda realidad acaba por alcanzarnos como un perro de presa hasta mordernos el culo. Y ni siquiera voy a entrar en el capítulo de las promesas electorales, porque eso ya entra más en el capítulo de la ciencia ficción donde tiene casi tanta culpa el que engaña como el que de forma tan flagrante y burda se deja ser engañado. (Aún me queda algún que otro buen amigo en el PP, así que me ahorraré el doloroso listado no ya de promesas incumplidas sino de haber hecho exactamente lo contrario, para que no me retiren el saludo).

Buena parte de la indignación que crece entre la sociedad no es sólo por los errores y por los horrores cometidos por sus dirigentes, que son muchos y gravísimos. Sino por la frustración que produce ver que ya ni se molestan en mostrar un camino de salida, ni siquiera como la zanahoria de señuelo para que el burro siga tirando, y sobre todo por la sensación de que se le está tomando el pelo. El crédito de la confianza se agota más rápidamente aún que el económico, y en su afán desmedido (y por lo visto hasta ahora, bastante inútil) de recuperar la credibilidad de los Mercados, el Gobierno ha terminado por perder la credibilidad de los Ciudadanos.

Se produce entonces un peligrosísimo caldo de cultivo en el que curiosamente pueden acabar aliados intereses y visiones en principio absolutamente contrapuestos. La comprensible y más que fundamentada indignación popular escoge como objetivo, sin distinciones, a los políticos. Los políticos, o más exactamente los políticos en el poder (la que tiene más respaldo de forma aislada en un momento determinado, pero por definición minoritarios frente al resto) responden con un mensaje torticeramente populista: recortemos también los políticos (¡bien, a por ellos!), pero en realidad lo que consiguen recortar es la Política, entendida como representación democrática y plural de la Democracia.

¿O de verdad se creen ustedes que cuando anuncian esas medidas de menos administraciones, menos representantes, menos sector público… están de verdad pensando altruistamente en hacerse el “harakiri”? El resultado, si lo consiguen, es su propia perpetuación en el poder ante la imposibilidad del crecimiento de alternativas y todo ello con el aplauso entusiasta de sus más fanáticos seguidores (“¡que se jodan!”), y el asentimiento domesticado de quienes pretendían ilusamente cambiar el sistema (“¡no nos representan!”).

De ahí a un nuevo salto hacia el abismo, sólo hay un paso cuando la crisis económica y social llega a un punto de ebullición tal que la olla exprés es incapaz de dar salida con su espita al límite de presión establecido, y salta su válvula de seguridad. Es el momento de los salvapatrias, de los vendedores duros a cuatro pesetas, de los demagogos, de los que cabalgan sobre el miedo sembrando el odio. No es el Euro, ni el Banco Central, ni la Merkel, ni el cuñado de la Prima de Riesgo… es Europa la que está en juego. Y no como unidad geográfica o mercantil, sino como concepto de lo que durante siglos, y a pesar de sus mil defectos, hemos sido capaces de construir.

9 Comments

  1. uufffffffffffffffffff muy bueno yo si te digo la verdad avergonzada estoy de ser del PP por su compartamiento de sus dirigentes, no quiero saber nada el deseecanto ha sido enorme ha hecho con mi voto lo que le has dado la gana y par a colmo de males este Gbno. debe tener los peores asesores en comunicación parecen que fueran sus enemigos y en eso el psoe les lleva una morena yo creo que yo lo haría mejor sinceramente, que te voy que estoy de acuerdo contigo uufffff muy triste todo, un abrazote

    • JOSE ALBERTO

      Gracias, una vez más, Bea. No trato con este artículo de atacar al PP (ni a nadie en particular), y tampoco soy nadie para tratar de señalar culpables a una situación que, probablemente en mayor o menor medida, hemos creado entre todos. Pero es que lejos de avanzar, creo que nos alejamos cada vez más de la solución, estamos abriendo brechas en la sociedad y terminaremos poniendo en peligro la democracia misma tal como la entendemos. Y, desde luego, coincido contigo en el mayúsculo error de comunicación que están cometiendo… y pagarán la factura.

  2. Carmen Martin

    Totalmente de acuerdo contigo y cansada de lo que se dice o de lo que no se dice. Es frustrante y agotador, como empresaria solo veo gastos, impuestos, deudas y así emprender es imposible. En fin que cada vez siento más lejano que le importemos realmente a alguien. Gracias por tu excelente reflexión

    • Jose Alberto

      Gracias a tí, Carmen, por tu atención y tus palabras. No quiero que mis palabras suenen en absoluto a desánimo ni a derrotismo, en todo caso a una modesta reflexión en el sentido de que no es cuestión de que quede mucho o poco camino por recorrer, sino que el camino en sí está equivocado. Y, si es así, no llegaremos nunca.

  3. No es la Política, son los políticos incompetentes que tenemos y que no nos merecemos.
    Su no-lengua es reflejo de su no-pensamiento.
    Estamos solos, pero no vencidos. Pensamos y tenemos la palabra.
    http://agustinaperez.wordpress.com/2012/07/11/de-la-arrogancia-a-la-humillacion-no-es-rescate-es-intervencion/

    Ah, y el 15-M no está domesticado, ni creo que sea iluso. Es lo más consecuente, certero y fresco que he conocido en mucho tiempo.
    Sus defectos, que los tiene, son ínfimos comparados con los de la “casta de ineptos” que nos lleva al abismo con engaños.
    http://agustinaperez.wordpress.com/2012/05/17/y-volvio-a-salir-el-sol-del-15-m/

    • Jose Alberto

      Ante todo, Agustina, te agradezco mucho tus comentarios. Sigo con cierta frecuencia tu blog “Nos queda la palabra”, y aunque muchas veces discrepe de algunos de sus planteamientos, me parece una gratificante dosis de frecura de pensamiento (además de elegancia en las formas). Estoy de acuerdo que no es la Política, sino los políticos en todo caso (no me gusta generalizar, y en absoluto acepto lo que ya parece una máxima “¡todos son iguales!”), y en ese cambio habrá que cambiar lo que falla, no eliminar la figura, que es a lo que parece que tendemos. Y tampoco quise decir que el 15M esté domesticado, sino que lo estaría si cayese en esa trampa que le tiende su natural enemigo (en cuanto a lo de iluso, sí lo creo… y no es malo en sí mismo ¿no te parece?). De nuevo, gracias por tomarte la molestia en compartir aquí tus reflexiones.

  4. El adjetivo que acompañaba al sustantivo “políticos” era “incompetentes”. Me refería a los que lo son. Coincido contigo en que no se puede generalizar y siempre aludo al gran error de los pensadores del 98 que confundieron Política y políticos y, al degradarlos, dieron paso a la dictadura de Primo de Rivera. Coincido contigo en que algunos lo que pretenden es eliminar la política.Les estorba.

    La alternativa a la democracia es la dictadura. Pero puede buscarse una mejor democracia como alternativa a una democracia imperfecta.Creo que a eso se refiere el 15-M con su eslogan que simplifica, claro, como todos los eslóganes.

    Muchas gracias por leer mi blog. También yo sigo el tuyo y aprecio mucho las reflexiones que viertes en él. La discrepancia no sólo es sana, sino necesaria.

    Siempre aprendo de puntos de vista diferentes y creo que encastillarse en los propios sólo nos empobrece.

    En cuanto a lo de “ilusos” respecto al 15-M, claro que pienso que la ilusión, la utopía es muy necesaria. Sin ella no habría avanzado la sociedad. Por eso los considero frescos y avanzados porque nos hacen mirar al futuro ¡Y es tan necesario hoy! Seamos ilusos y atrevámonos a luchar por cambiar lo que está mal.

  5. Hola José Alberto.
    Muchas gracias por tu “tuit”.
    No quería responderte sin leer tu post, así que tuve que dejar pasar el día entero porque soy esclavo de la actualidad la mayor parte del día.
    Me gusta.mucho cómo explicas lo que yo intenté contar en mi reportaje sobre los eufemismos.
    Sobre lo de recortar en políticos, totalmente de acuerdo.
    También he abordado el asunto alguna vez y cómo se.venden las ventajas de esa medida en términos económicos cuando de lo que se trata es de calidad democrática.
    Ha sido un placer descubrir tu blog. Intentaré seguirlo.
    Un abrazo

    • JOSE ALBERTO

      Muchas gracias por haberte tomado la molestia de “bucear” un poco en esta modesta burbuja que es mi blog, en la que -a trompicones y no tanto como me gustaría, por imperativos del día a día- me permito el lujo de sumergirme de vez en cuando para ejercitar ese músculo que parece tran atrofiado en estos tiempos como es el de pensar… y expresar lo que se piensa. Un abrazo.

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